La de la foto soy yo, Yulie Lozada, tengo 28 años, vivo en Cali, Colombia.
Todo inició el miércoles 1 de octubre de 2014. Sí, justo el mismo día que inicia el mes de la lucha contra el cáncer de mama. Había ido unos días antes al doctor porque me dolía el cuello y la espalda, acababa de llegar de vacaciones y me sentía cansada, iba en busca de fisioterapia y relajantes musculares para sentirme mejor.
Me mandó unos exámenes de sangre y una radiografía de espalda y ecografía de cuello para descartar que algo estuviera mal. Como siempre los doctores exagerando y mandando más de la cuenta, pues todo es por descarte.
Fui a la cita ese miércoles, lo tenía claro, iba entrada por salida. El doctor me acostó y cuando revisé la orden médica decía "Ecografía de Tiroides" inmediatamente le dije que ese examen no era para mí, que yo necesitaba era una "Ecografía de cuello" él me dijo que era lo mismo. Para sorpresa mía, el doctor ni siquiera miró la parte que me dolía, se fue justo al centro de mi cuello, a la tiroides y tomó fotos, después sube los contrastes del ecógrafo y toma más fotos, lo único que hago es sudar.
Termina el examen y yo estaba muy nerviosa, el doctor dice que me siente y escucho: "Tienes un nódulo de 1.3 centímetros en el lado izquierdo de la tiroides, acompañado de dos ganglios muy pequeños de 5 y 8 milímetros posiblemente infiltrados. De 1 a 5, te doy 4 para CÁNCER DE TIROIDES".
